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jueves, 11 de marzo de 2021

~ Regalo~ A Wynnter

Cuando duerme ~

(Asterión x Algol )



Cuando duerme parece otra persona, Era curioso. Ahora mismo lucía tan pacífico, tan blando. Casi dulce.


Tal pensamiento provoca en Asterión una risita baja.. 


Su cabello rubio se desparrama por toda la almohada y parte de su rostro. Su ceño relajado y la boquita ligeramente abierta. Tanta ternura que provoca escalofríos. 


 Asterión aprovecha la oportunidad de peinar ese mechón de cabello rebelde de su rostro y seguir contemplando al árabe en un silencio solemne. 


 Para lo demás es El más feroz, cruel y peligroso caballero de plata. Incluso con él tiene que fingir ser así.


No le molesta en absoluto. Al fin de cuentas esa fue una de las razones por la cual empezó a atraerle. Esa sed de sangre. Esa hosquedad. La presencia que intimidaba hasta al más valiente.


 ¿Cómo se llamaba eso?. Ah! Sí. Carisma.


No fue extraño que estuviera atraído cual polilla a la luz. No fue extraño empezar a coquetear con él. A ofrecerse sin reparos ni condiciones. 


Afortunadamente. Algol correspondió sus coqueteos — poco discretos, eso sí — y pronto empezaron con los jugueteos.


Algol le gusta tener el control. Y Asterión goza con llevarle la contra.


 Enervarle, provocarle, enloquecerle. Al sabueso le provoca un gran placer eso.


Al principio Algol pintó bien la línea divisora en donde podía cruzar Asterión emocionalmente. Y era comprensivo que lo hiciera así: no sabían si iban a sobrevivir en su mundo lleno de batallas, misiones peligrosas y una guerra próxima.


¿Por qué complicar las cosas?.


De nuevo Asterión llevó la contra. La razón era sencilla: SATORI.


El don de leer mentes y corazones. Don que le hizo comprender que la gente engañaba y mentía con lo que pensaba y decía. El don que le mostraba lo doloroso del arrepentimiento.


Asterión podía tener mil defectos. Mas era honesto y sincero. 


Ahí la verdad: Estaba enamorado de Algol y no iba reprimir sus sentimientos ni a respetar la línea imaginaria que Perseo había pintado frente a él.


Algol si que lo trata de ocultar.. Por eso han habido ocasiones en que intenta alejarse. Lo intenta. Lo intenta con todas sus fuerzas.


Pero siempre regresa con su sabueso, quien lo espera con todo y esa sonrisa odiosa de autosuficiencia. Regresa con el por que puede relajarse de sí, por que se siente seguro, cobijado, entendido….amado.


Ante los demás es un tanto engreído, demasiado arrogante. Tiene que ser así y además tiene razón en serlo. Pero su arrogancia no le hace bajar la guardia ni subestimar a sus adversarios. 


Él es el portador de Medusa, es el escudo en las filas plateadas. Tiene que repeler a sus contrincantes, debe defender a los suyos….debe protegerse así mismo.


Hay noches que se olvida de quien pretende ser y sus manos acarician de forma delicada. Sus manos se pasean por la anatomía delgada de Asterión, lo hace con suma delicadeza.


Asterión lee su mente. Algol lo vislumbra como una escultura de piedra. De  mármol. De bronce. 


Debe ser su fetiche. 


Esculpe con fuego cada uno de sus músculos, cada costilla con total dedicación, y el danés ahí, apretando los ojos para no moverse demasiado. Es parte del juego y no quiere que Perseo se convierta en Medusa.


Ante los demás no duda en sus decisiones. Nunca. Su seguridad te aplasta y su carisma hace que te apartes de su lado, por que le estorbas. 


!Ah¡ como  le encanta dar órdenes el muy maldito.


Al dormir cae en un sueño tan profundo y tan sereno que parece que nada le preocupa en la vida, que no tiene estrés; parece que es el sueño de un hombre con conciencia limpia. 


Le gusta verlo dormir, meterse en su mente. Es un lugar silencioso, sin ecos. Sin demonios. Algol solo tiene un sueño: el desierto donde nació.


Ante los demás muestra una sonrisa arrogante. Su risa es una carcajada pone los pelos de punta. La risa como un grito de guerra. 


Algol ríe mientras ataca.


Cuando está con el solo sus ojos sonríen. Un poco, solo un poco.  


Le gusta cuando duerme, pero le gusta aún más cuando, muy despacio, despierta. Su respiración pesada cambia. Carraspea por la garganta seca y poco a poco abre los ojos, perezoso, perezoso.


Al sabueso, le gusta cuando duerme, le gusta cuando despierta y lo que más le encanta es que lo primero que ve sea a él. 


Asterión devuelve la mirada y sonríe.


“Deja de verme” piensa fuerte. Incómodo.  


Piensa que está soñando, duda que sea el sabueso. Entonces aspira y reconoce su aroma tan particular..


 Su olor, lo lee en su mente, le hace recordar lo mucho que se amaron en la noche, lo que rugió al terminar.


Recuerda que dijo: Te Amo.


Se avergüenza de ello.  Hay una lucha en su interior y duda si ponerse o no su mejor mascara de petulante engreído. O si será mejor fingir que nada pasó. 


Lucha y lucha para cubrir las palabras dulces que se suspiraban mientras besaba mi espina dorsal, mientras le montaba.  


“No señor, no se lo permito”


Antes de colocarse su máscara él lo besa.

 Antes que sea como quiere que lo vean los demás él desnuda su verdadero ser. 


Besa su boca, se coloca sobre él.


—- Mirame


Endereza su cuerpo para que tenga una vista panorámica de este. Sabía que le gustaba las marcas de sus músculos a los costados, así que colocó sus manos en ese lugar.


— Algol , Algol…¿cuando serás más sincero ?


Sabía como le enloquecía la manera en que se movía y sus miembros se restregaban mutuamente.


— No temas decirlo. Tampoco es tan necesario que lo digas…— Asterión lo dice tranquilo, acariciando su rostro e inclinándose para besarle. — yo lo sé. Solo yo. 


Algol devuelve el beso de forma lenta y profunda.  Se deja llevar tras un largo suspiro. Muy muy largo suspiro que le sabe bien. Que lo derrota.


— Hablas mucho, Aste. 


Sobre sus labios se estira un sonrisa y una risa traviesa se escapa.


— Así me amas.


Rodando sobre la cama, Algol lo somete para quedar debajo suyo. Quizá para obligarlo a callar. Aún así no puede ocultar su rostro ruborizado cuando le dice que Sí. Que así lo ama.  



*************


Hola Wynnter bebe! ¿Cómo estás.? 


Este es mi regalo de cumpleaños de mí para ti. Una disculpa por la redacción, llevo un año sin escribir y se nota! ^^u 


Pero ha sido con todo mi cariño y hamors.

Espero que te lo pases bien en tu cumple.







lunes, 29 de junio de 2020

~30 DDRABLE~ *Silver Fics*

Día 1: GUÍA


ー Como parte de su entrenamiento, deberían convertirse en maestros. Ser maestro es guiar a los caballeros de un nivel más bajo, cuidarlos. Ellos deben confiar en sus superiores, respetar la cadena de mando. Y sobre todo, conocerlos.

La reacción de cada uno de los caballeros dorados fue diversa. Máscara de Muerte gruñó, Afrodita rodó los ojos y Shura suspiró pesadamente. Ninguno estaba muy contento en convertirse en niñeros. La orden de plata era un grupo unido entre ellos, pero ajenos a los de la élite. Que eran ellos.

 La arrogancia era el punto débil de ellos, y era por esa razón que el patriarca les asignó dicha tarea. No tenían otra opción más que obedecer. A cada uno se les otorgó un caballero plateado.

 ー Can Mayor ー leyó Shura de capricornio, serio como era.
 ー Perros de caza. ー siguió Afrodita haciendo una mueca de asco.
ー Cerberus...ー bufó Mask y tras una sola risita añadió ー Nos tocaron puros perros sarnosos. 

Quedaron en silencio, viendo las asignaciones, con esa misma cara de malhumor de cada uno. Shura recordó cuando llegó al santuario y Aioros fue asignado para guiarlo en su entrenamiento. Mask conoció a Dante de Cerberus cuando era un niño gordinflón con una insaciable hambre y ganas de golpear todo lo que veía.

Pronto, Dante se convirtió en el maestro de las cadenas con mazas de pinchos, pero no precisamente por ayuda de Mask.

 Afrodita por su lado se llevó una buena impresión de un pequeño niño danés, que se ganaba la vida timando a la gente y saliéndose con la suya.

Dirigirle era fácil, solo tenía que tener pensamientos claros y Asterión obedecía. Si quería un té o que la basura se tirara, solo tenía que pensarlo; Asterión ya tenía todo listo.

 “Largo, ve a un lugar concurrido y trata de filtrar cada pensamiento” indicaba mientras atendía sus rosas venenosas .

 Asterión obedecía y terminaba con dolor de migraña.

 Shura por su lado, no tenía ni idea que hacer con Sirius, el perro alemán. A quien encontró viviendo en un cementerio, cuidando las tumbas. Un niño flaco, narigón.. No parecía tener ninguna habilidad especial. Ni física ni social.

 De cierta manera a Shura le agradaba eso, asi no recordaba a Aioros quien poseía una radiante personalidad, fuerte, atrayente...cautivadora.  Su admirado Aioros, siempre idealizado por el. ¡Que torpe había sido!.

. Sirius no se parecía nada en Aioros…excepto por la forma en que el can mayor lo veía:  Con devoción. Con amor.

 Solo habían sido tutores por un poco tiempo, solo enseñandoles lo básico para su verdadero entrenamiento.

Solo guiando el sendero que en adelante tomarían, Aún así, cuando los tres dorados se reunían, solían hablar , orgullosos, de sus “cachorros” los perros de plata.

 ****
FIN


 Notitas: Esta basado esto en varios arts vistos en privx, donde, por algun motivo, los dorados termina adoptando a cada uno "un perro" de plata. jeje. Me gusto la idea, y aunque las pocas palabras no me lo permitieron mucho, quería pasmas esa idea en un pequeño fic jeje.. ejemplo de doujini :

https://www.pixiv.net/member_illust.php?mode=medium&illust_id=39581155