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martes, 21 de julio de 2020

~Monos, dudas y miel ~

Monos, dudas y Miel
(Shaka x Mu )
yaoi




Shaka abrió muy lentamente los ojos, y aún así tuvo que volver a cerrarlos por estar en el paso de un rayito de luz que se colaba por las gruesas cortinas color olivo. El aire hacía que estas cortinas se balanceaban perezosas, trayendo consigo el perfume de flores, aquellas del huerto fuera de la casa, esas que despertaban bañadas en el roció de la mañana y que se abrían para acoger a los insectos a ellas, aquellas hermosas flores que agradecían la luz con sus colores intensos y aromas. Esta fragancia se extendió por toda la habitación. 

Si uno prestaba atención, no muy lejos, los ruiseñores cantaban, para que entonando sus melodías respondieran los jilgueros, y a la vez contestaban las golondrinas. Shaka no sabría determinarlo. Eran aves cuyo canto en primavera es un llamado a sus parejas, un cortejo sensual que se acompañaban con todo un gracioso ritual, una danza de plumas y cantos. 

Tras estirarse muy bien  y bostezar. Shaka se enderezó, mirando con atención la habitación en donde había yacido. 

No era para nada igual a sus aposentos, allá en la india. 

En la india hacía mucho tiempo que no reposaba en una posición, por decirlo de algún modo, normal . No había cobijas ni almohadas, esas cosas materiales que hacen el cuerpo holgazán, las que te distraen de la disciplina y la vida concentrada. 

A diferencia de donde estaba, el único sonido que escuchaba antes era el sonido de si mismo emitiendo los diferentes mantras desde el centro de su cuerpo, el cual con la respiración, con el control de las cuerdas vocales, las placas de su cráneo, la energía de sí mismo evocaba el sonido del mundo entero. De ese modo hacía vibrar cada uno de sus chakras. El mundo y él se encontraban en completa armonía.

Sin embargo...

 Al abrir los ojos, Shaka solo veía un cuenco de agua y su rostro reflejado devolvía la mirada, una parecida a la de las esculturas de Buda:  profunda, vacía, elevada.  

Shaka, no tenía ninguna otra compañía más que sí mismo y los monos que lograban colarse por el templo. 

Los monos jugaban entre ellos, se peleaban, se apareaban, se masturbaban. Era como una señal muy obvia que el universo mandaba, como si fuera la forma de decirle: estos monos son la humanidad, seres sin razón, sin conciencia, seres que se dejan guiar por sus instintos animales  y sus deseos. Los monos representaban la pérdida de la razón  por las banalidades del deseo, de esas cadenas que atrapan al espíritu humano y que no le permitían trascender.

Shaka estaba más allá de todo eso.

Pero...

Desnudo en la cama, Shaka aspiró profundamente. Con sus dedos tocó la tosquedad de las cobijas que lo habían cubierto, aspiró el aroma de la madera de los rústicos muebles de la habitación. Había un librero con varios volúmenes de tomos y pergaminos.

Apegos.

 Había herramientas esparcidas por el tapete, había ropa. Había espejos y velas. 

Apegos.

La puerta se abrió y al verlo recordó lo ocurrido. La razón por la que estaba en aquel sitio.

Y es que los “sin embargos” se había juntado en su pecho. En su mente. Los “sin embargos”, de su altísima conciencia elevada y profundo conocimiento del universo era un lastre, los “sin embargos” no lo dejaban en paz. En su soberbia aquellos “sin embargos” le hacía sentir un vació cada vez más profundo, más insoportable. 

Fue así como decidió romper su meditación. Fue cuando decidió levantarse, salir del templo y caminar. Solo eso. Caminar.

La insoportable sensación de que algo le faltaba no lo dejaba en paz. Y las respuestas, no estaban en uno mismo, Buda no le respondía, el universo solo le mandaba monos y dudas. 

Shaka transitó muchos caminos, los recorrió, de pie, en barco, escalando. Shaka trabajó, ayudó  y trató con mucha gente con quien se topaba.  

Ahí se dió cuenta que era eso que le molestaba. Eso que irritaba su ser. Y es que había tratado con mucha gente, pero con ninguna persona, de ningún tipo era capaz de conectarse. Shaka era ajeno a sus sentimiento y carecía de empatía para entenderlos. Con el tiempo, el poco alimento que consumía y su escasa vestimenta; Shaka empezó a enfermar. Una tos dolorosa que le hacía escupir sangre. Su enfermedad era reflejo de su propia mente y alma. 

Nunca pidió ayuda. La soberbia de saberse casi iluminado lo alejó de la humanidad, e irónicamente eso lo alejó más de lo que buscaba.  

Eso hasta que le conoció. 

 
Fue en un lago, a las faldas de las montañas. Un sediento Shaka llegó a beber de ahí cuando escuchó unas risas animadas de unos niños chapoteando en el agua, inocentes y alegres.

“Monos”.

Y un joven cuidando de ellos. El más hermoso que pudiera haber visto en su vida. 

Shaka quedó congelado al verlo. 

Su sola presencia llamó su atención, y además como enfatizando este hecho este hombre era iluminado por un rayito de luz solar que se colaba entre las ramas de los árboles. ¿Será que el cosmos se burlaba de él?.

Este hombre enseñaba una clase de canto, o un rezo que acompañaba con movimientos , como si se tratara de una danza a los niños. Aunque ellos estaban tan distraídos en su propia diversión. 

Esa danza no era una danza cualquiera. Shaka podía notar que el hombre se movía en perfecta sincronía en que la tierra respiraba. Parecía ser un ser mágico hecho de aire, de agua y de tierra...y poseía la fuerza del fuego.

Pero más, él y los niños pelirrojos parecían infinitamente felices.

“Monos”. 

Shaka trató de apartarse de aquella desconcertante imagen que ha hecho que su corazón de un vuelco doloroso.  Pero la traicionera tos lo dejó sin aliento, lo dobló del dolor y lo dejó sin aire en el suelo, haciéndolos voltear. 

Mü, lo miró a aquel con alarma y preocupación.  El joven vestía con la indumentaria típica de los hombres de los himalayas. Uno podía cuenta por sus coloridos trajes tibetanos. Mu portaba una Chuba, la prenda tradicional de su gente. Consistía en un abrigo hecho con piel de oveja que lo cubría hasta los tobillos, del mismo modo está se unía a la cintura por una larga faja en la parte superior que se convertía en un gran bolsillo llamado AMPA. 

Mu sacó de su AMPA algo que tenía guardado, y tras indicar a los niños que siguieran jugando, se acercó a Shaka. 

ーToma, te ayudará.

Shaka bajó la vista observando lo que era ofrecido y tras pestañear un par de veces, río. En su vida había reído tanto. Y ahora que recordaba, estaba seguro que en su vida no lo había hecho. Mü lo miró curioso pues esa risa tenía un tono amargo y triste.

Luego volvió a toser y antes de que pudiera reaccionar, el hombre tibetano cubrió su cuerpo con su chuba, antes de reaccionar estaba aquel tibetano tocando su cuerpo, apretando algunos puntos en su pecho mientras que, con la otra mano  masajeaba su espalda con un tipo de hoja medicinal y cantos vibrantes como si fueran mantras. 

ー Da un mordisco..ー habló Mü, su voz suave, tranquila, era como una brisa dulce en un día seco. Y volvió a señalar lo que tenía entre las manos: un pedazo de panal con miel. ー  vamos, te hará sentir mejor.

¿Sentir? pensó Shaka tomando el pedazo de miel y llevándolo a la boca para endulzar su ánimo, para endulzar y calentar su espíritu tal como empezaba a sentir donde aquel había tocado. 

Shaka recordó la leyenda del Mono y de Buda. En este cuento, mientras Buda meditaba, un mono le ofrecía un pedazo de panal al Buda para que sirviera de alimento medicinal, mientras que el elefante saciaba su sed al llevarle agua con su trompa. 

No podía evitar darle gracia aquella comparación, que también le recordaba su falta de humildad…¿era por eso que se sentía tan vacio?.¿....tan solo?.

Mu, solo sonreía dulcemente y con esa misma amabilidad lo invitaba a su hogar. Shaka no se negó, lo cual era extraño y algo completamente nuevo para el. Desde ese primer instante en que le miró, sentía que podía confiar en aquel hombre...desde ese primera vez sentía como algo de él, se llenaba.

Al haber pensado en ese hombre como “un mono” también le hizo recordar el famoso mito del “Rey mono”. El arrogante e insufrible Rey Mono, que pensaba que realizaba una gran proeza y que, en realidad, sólo había había corrido alrededor de la palma de la mano de Buda. 

Había sido arrogante en pensar que estaba más allá que los demás. El no era más que cualquiera de todos los monos, ni siquiera su rey. Shaka se desmayó por cansancio, por desamparo, por el gran peso de la crisis que acaba de sufrir un segundo antes, se desplomó en los brazos de Mu como un muñeco de trapo roto, quien, a pesar de su apariencia, era fuerte. 

No costó trabajo cargar con el flamélico Shaka y aparte llevar todo lo necesario para su labor, agua, semillas y diferentes de plantas medicinales que el y sus hijos habían recogido después de agradecer y rezar a los dioses, y alejar a los demonios de la montaña.  

Mu vivía en la montaña, en un sitio privilegiado donde las flores crecían y el clima no era tan inmisericorde. Tenía la bendición de los dioses. En su humilde vivienda, en cama, enfermo, delirante,  Shaka sucumbió ante la densidad de su propio veneno. 

Con paciencia, el pastor tibetano, de alma ligera y gran corazón, cuidó de él durante todo el invierno. Lo escuchó sin intervenir, sin juzgar, sin falsas alabanzas ni engrosando su ego.

La vida de Mü en las montañas, junto a sus dos hijos, Kiki y Raki era pacífica, pero no por ella libre de preocupaciones o trabajo. También había momentos de enojos y tristeza. Pero Shaka observaba algo en ello algo mucho más profundo de lo que pudiera comprender.

Amor. 

Mismo que empezaba a surgir entre los dos hombres cuando Shaka empezó a recuperarse, cuando Shaka empezó a conocerle y tratarle. Cuando ambos trabajaban juntos, cuando trataban a las ovejas, o ordeñaban o recolectaban plantas. Fue como el regar una flor, como cuidar un polluelo que se había caído de su nido.

Mu le enseñó a Shaka otra forma de conexión con el mundo. La que existen entre las personas y la sana convivencia con el entorno. Los dos niños brindaban su inocencia contra su duro cinismo y humor agrio. 

El lemuriano también liberó los canales energéticos con su propio cuerpo. Una forma de evocar mantras por medio de gemidos, de gruñidos y jadeos que emitían cuando unían sus  ambos cuerpos y espiritus. Su cuerpo gracias a ello, junto a su mente y alma fueron purificandose. 

Todo había empezado cuando Mu, cantó y danzó con la tierra para agradecer. Era los mismos movimientos con los que lo había conocido y hechizado. Eran lentos, sensuales y mágicos. 

ーEl ritual de agradecimiento me recuerdan a las aves en primavera, Mu ー mencionó una vez, Shaka, viéndolo con un semblante muy diferente al que le había conocido antes. Era más relajado, suave y hasta dulce . 
 
Mu sonrió.

ー Es la época que las aves dedican sus cantos en busca de quien les responda...yo nunca dije que esto es un agradecimiento...ー  aún con esa gracia que no dejaba de ser varonil y que poseía la fuerza de su pasión ardiendo en sus ojos calmados, aun con esa sensualidad se acercó a Shaka y lo besó, ー esté si es un agradecimiento!, Shaka.

El rubio, devolvió el beso y el abrazo, y el sentimiento completo. ¿Por qué Mu le agradecia a el?. Rodeandolo con sus brazos, acariciando su espalda, presionando varios puntos de su cuerpo.

ー ¿Sabías que hay otra forma de llegar a la iluminación?

Shaka vaya que si lo comprendió. 

Ese día despertó por la luz solar, por el canto de los pajaros, por el olor de las flores. Enderezandose en la cama compartida ya desde hace ya muchos años. Vió esos apegos que había en la habitación, pero no le generaron mayor conflicto. Había despertado de un sueño en donde un mono le había ofrecido Miel y le recordó su arrogancia.  

Ese día despertó como muchas mañana anteriores, con la sensación de haber llegado al nirvana horas antes  tras un explosivo orgasmo que llenó todo su espíritu  y alma con toda esa energía primigenia, deteniendo por un segundo, solo un segundo la rueda del dharma, el samsara le hizo sentir llegar al moksha.. 

Mu entró por la puerta, trayendo un poco de té y sonriéndole con la misma dulzura que siempre. 

Hace tiempo que los niños había crecido, en que los niños habían partido . Y ahora, ellos dos vivía juntos.

Mu se sentó en la cama, depositando las tazas a un costado y tras un beso sabor miel, inició un nuevo día, de nuevo, juntos. 

Shaka pensó entonces, que ser un mono, no era tan malo. 

Fin.


*****************


eSTE fic, lo cree para un ficsoton de Mu y Shaka...pensé que jamás lo lograría por que no suelo escribir de ellos....son, ¿como decirlo? muy elevados para mi rupestre ser XDD.


jueves, 9 de julio de 2020

~Aprendizajes amorosos ~


Febrero 2018


Myu de Papillon era todo un romántico empedernido.

Aunque muchos llamarían lo suyo como “obsesiona miento traumático”. Algo comprensible pues el no sabía mucho de romance propiamente como la gente normal lo entiende.

Cuando Myu se “enamoraba”, acosaba. Perseguía. Espiaba y obligaba a su objeto de obsesión prestarle atención. Myu había sido un muchacho austriaco con severos problemas de dependencia y celos. Cuando el y Papillón, su estrella demoniaca se fusionaron en uno. Adquirió igual esas tendencias, unidas al comportamiento insectil de “la mariposa infernal”.

Papillón siempre fue un demonio en forma de mariposa, de alas divinas que en determinado momento tiene la urgencia de aparearse, de perpetuar su especie, crear una plaga para el exterminio de otras especies. Su belleza era destructiva y tóxica. Tal como lo era el nuevo contenedor de su alma. Un humano que decidió entregar su humanidad para adquirir sus dones.

Pero también su hambre y sus necesidades.

Eso claramente le trajo muchos problemas. Si lo hacía con otros humanos, no había ningún problema, Papillon los consumió como lo haría una mantis religiosa. Nadie sobrevivía a su fogosidad tóxica, a la danza que creaba especialmente para seducir.

Si uno se oponía. Para Myu no le era complicado obligarlo con su telequinesis, tan poderosa como para someter a un caballero dorado. Un humano normal no iba a ser rival para él y el cómo el demonio que era, tenía la misión casi sagrada de torturar mortales. Así que nadie del ejército de Hades decía algo; al fin de cuentas, “la estrella terrestre del encantamiento”, tenía la misión de recolectar almas para que estas fueran juzgadas. SU trabajo era de campo…¿que más dá una pequeña distracción?

Si oponen resistencia, Myu rompía sus dedos, rompía su cuello mientras se saciaba de su cuerpo.
El problema radica cuando su enamoramiento enfermo se clavaba en algun compañero del ejército. Solía fijarse en la élite, a los de mayor rango pues estos solían ser atractivos, fuertes...con lo cual,  o le daban una paliza o lo castigaban.

Era mandado a la superficie por semanas enteras con el de alejarlo. Fue así como se enteró de esa festividad. Ese dia observo a los humanos aparearse intoxicados por el dulzón aroma del chocolate.

Valentine solía tener enterrados en cocytos mucho de estos. Pero no había visto como se regalaban flores y chocolates. Como cantaban como aves para llamar la atención de su objeto deseado.

Myu vió con sus propios ojos miles de declaraciones. En muchos casos, no sometían a la pareja para amarla, era un voluntad conjunta. Nadie escupe gases tóxicos para adormecer las mentes con el fin de levantar el libido. No había salivazos invadiendo la tráquea ajena.

Myu no recordaba bien su vida como humano.Cuando papillon lo invitó a formar parte de el, borró en el sus recuerdos, solo su necesidad de sentirse amado y fracasando estrepitosamente.

Curioso, empezó a escribir en una libreta: lo que uno no debe hacer y lo que Sí se debe hacer.

Tenía anotaciones tipo:

[i]** NO se suele lamer el brazo de nadie, en ninguna especie eso es muy normal.
 ** El acoso puede causar incomodidad.
*** Incomodidad no necesariamente es placentero.
***No todos les gusta que se los meta a la fuerza.
***Hablar de temas asquerosos y viscosos, aunque temas apasionantes, no es recomendable durante la comida.
** Decir te amo a la primera sonrisa, asusta.
**No todos reaccionan igual. No todos aman de la misma forma.
** Poner música de Sinatra, siempre soluciona las cosas.[/i]

Aunque claro, a veces simplemente no se podía cambiar del todo cuando eres mitad demonio-insecto con ardientes deseos. Pero al menos, ahora, Myu empezaría a ver otras opciones. Y más desde que se había fijado en Balroj.

Lune era su completo y total opuesto. No hacía más que estar sentado, inmóvil, leyendo o juzgando y demandando silencio. Era gris, era serio, estaba amargado. Era culto, estricto, educado y maldito. Myu solía entregar las almas que recolectaba para enjuciarlas. Algunas corrían con suerte, convirtiéndose en hadas del infierno que vagaban revoloteando en libertad por todos lados. Otras no corrieron con tanta suerte.

Myu a veces se quedaba viendo el juicio, le gustaba cuando Lune usaba su látigo y sometía a quien fuera con la dura e inflexible justicia del averno. Myu se mordía los labios a ver aquella escena violenta y hasta cruel..pero a el le hacia temblar las piernas y agitar las alas.

Era su total y completo opuesto. Alguien que nunca aceptaría nisiquiera hablar con el por considerarlo “escandaloso”. Aún así lo tenía loco,  obsesionado. Lo tenía mal. No era para nada ninguna de sus otros traumas amorosos pasados. No quería aparearse con el, no se lo quería devorar.

Solo quería estar con él y ser correspondido. Solo eso.

一Tu y yo deberíamos salir - le dijo en una ocasión.
一No.

Myu solo sonreía con encanto.

一Me gustas.
一Deja de decir tonterías.

Myu le brillaban los ojos. Siempre buscaba una oportunidad para llegar a Lune, cada día , todo el tiempo.

一 Lune, te hice tu platillo favorito.
一No voy a salir contigo, polilla

Las alas de Myu se volvían más radiantes, más coloridas y el estaba completamente radiante, lleno de energía.

一Te escribi un poema.
一 No, gracias.

A Myu se le podía acusar de muchas cosas, pero el de darse por vencido a la primera, no era una de estas.

一 Avancé tu trabajo.
一 Más bien lo arruinaste, Myu...ahora debo hacerlo de nuevo.

Y en otra ocasión:

一 Lune~~~ - no importaba que tiempo, no importaba las negativas. Myu siempre estaba ahi, revoloteando, con su particular forma de hablar, en donde arrastraba las palabras suavemente como un siseo juguetón.

一Myu. Deja de poner tu nido en el tribunal...ensucias todo.
一 Así te cuido mejor.

Lune solo bufaba, le daba la espalda y retomaba sus labores, inflexible e indiferente ante los sentimientos abierto, obstinados de la mariposa. Veia con asco su capullo...por que si, Myu dormía en capullo, pues volar y ser fabuloso, requiera de energías. POrque a diferencia de Lune, Myu no se detenía. Iba de un lado a otro, todo con alegría, brillos y color.

一Lune~~ hoy deberíamos ir a la playa.
一De acuerdo..

A Myu se le borró la sonrisa.

一¿Qué?
一Odio repetir las cosas, polilla.
一……-一la mente de Myu sufrió un cortocircuito, por lo que cuando Lune ya se había ido, avergonzado de si mismo, solo se escucho un alarido de absoluta felicidad de parte de papillon.

一Te espero a las 6…- se asomó Myu volando frente a Lune, tan radiante como nunca en la vida.
一Haces mucho escándalo...

Myu rió y se fue. Tenía que planear qué hacer. POnerse histérico sobre su ropa. Necesitaba ver las notas que tenía sobre las primeras citas.

Por que si, esta era su primera cita. Y no quería echarlo a perder.

Por su lado. Lune, leyendo los archivos, no pudo evitar sonreír un segundo a solas. Un segundo en que pensó en la mariposa del infierno llamándolo con aquella, su singular manera.

**********

CHAN CHAN CHAN

Este fic, lo escribi a la velocidad de la luz..por eso tampoco su redacción u ortografia esta muy bien que digamos :P, peor me diverti horrores escribiendolo !!  Gracias a quien inspiró este debraye, mi tsundere adorable que dió vida a Lune y aguanto todas los acosos de Myu XD.

Mando hamors

viernes, 3 de julio de 2020

~La Reunión de los Crétinos ~ [[Black Saints - Ikki ]]

  ~Reunión de Crétinos ~


Encontró de nuevo “esa”  carta  una semana después de su cumpleaños.

Estaba escondida debajo de su almohada, a lo que Ikki no pudo evitar sonreír con cierto desdén. Ya sabía que era: La invitación para la "fiesta sorpresa" que ya sabía que se realizaría.  O eso pensaba por que no abrió dicha carta y solo la dejó de lado. Hasta una semana después.

No la abrió asumiendo que era dicha carta era la invitación para dicha fiesta, todo gracias a que él tonto de Seiya se le había soltado la lengua antes de tiempo y por qué, claro, ninguno de sus amigos era bueno ocultando cosas.


Además... ¿invitación para “una fiesta sorpresa”. ? ¿De verdad?

Total. La fiesta estuvo bien. A secas. No solía gustarle las reuniones, ni la gente. Podría aguantarlo unos instantes, pero después se sentía aturdido y huía. Pero estuvo bien.


Una semana después volvería a la mansión Kido y se encontraría de nuevo con ese sobre. Ikki iba a tirarlo cuando, de pronto, notó  un sello en el sobre que llamó su atención.

Un símbolo. Aku.

Curioso, abrió el sobre para leer su contenido.

 Para su sorpresa solo tenía escrito una dirección. Nada más, sin ninguna otra información adicional que le permitiera saber quién ha enviado aquello.

Y el que pensaba que era su invitación!. ¡Que descuido!

Incapaz de aguantar la curiosidad, Ikki investigó sobre aquel sitio. ¿Sería una broma?. ¿Una trampa?.¿Un stalker?.

Bah! ¡que importa!. Pensó.  Iría a investigar si aquello le quitaba la rutina que estos tiempos de paz le obligaba padecer.

Ikki enfundado en una chamarra negra de motociclista, jeans deslavados y rotos, llegó a una parte de la ciudad bastante tétrica y peligrosa. Reconocía los territorios yakuzas y de otros clanes de la mafia. Delincuentes y prostitutas , sin embargo, no se le acercaron al poner su cara...bueno, la cara de siempre. Conforme más se acercaba a la dirección escrita, mas estaba más seguro de que todo era una trampa.

"Seguramente las pandillas se habían unido para tratar de matarme"  llegó a pensar.

¿Razones?. Varias.  Las cuales siempre tenía que ver con huesos rotos o incendios a los cargamentos de drogas .

Nimiedades a su ver.

Finalmente llegó.

No era lo que esperaba. En absoluto.

Ikki revisó la dirección un millón de veces, pero sí, ese era el lugar: A.P.L.M.J.E.L.J., esa era las abreviaturas que daban a ese sitio que, a leguas se notaba su pasado como almacen o fábrica abandonada.

Y que ahora era un ...

 ¿Albergue?.

Había demasiada gente formada para acceder. Una, dos, tres filas diferentes.  Investigando un poco, descubrió que cada fila te llevaba a un comedor, a  una clínica o simplemente a un lugar donde pasar la noche.

Abajo de las letras  A.P.L.M.J.E.L.J pintadas con aerosol, había un kanji que Ikki le parecía demasiado familiar.:

 "Ritahoa P*..."2

Ritahoa le era familiar. No lograba recordarlo. Pensó y pensó.

Entonces alguien chocó contra el.

ㅡ¿Estas ciego…? ㅡ Ikki abrió los ojos descomunalmente, por que si, efectivamente el hombre que chocó contra él, estaba ciego, nada extraño tratándose de...un momento!. ㅡ ¿Shiryu? ¿De nuevo te quedaste ciego?....espera….

Ikki se alejó para ver a Shiryu frente a él, quien lucía igual de confundido que Ikki.

ㅡ Tu no eres Shiryu...ㅡ reconoció Ikki. Pues aunque era casi un clon del dragón, sus ojos eran completamente oscuros, y solo su iris era blanco. ㅡ eres….tu eres…..mierdA! NUNCA ME aprendi tu nombre Dragón Negro..

El Dragón Negro, sonrió de lado. Pero no respondió de inmediato pues al chocar, muchos vegetales cayeron al suelo y este con toda la calma del universo se dedicó a levantar el tiradero.

Ikki también se hincó para ayudar, pero entonces una voz lo interrumpió

ㅡ Mierda Fukuryu!** no tenemos toda la maldita vida! ㅡ Ikki giró el cuerpo para ver quien gritaba detrás de él topándose con el gemelo malvado de Shun. Solo que este tenía el cabello más oscuro y corto, ojos llenos de maldad y perversión, si, nisiquiera cuando Hades posesionó a Shun tenía esa cara de maldad absoluta.

Andrómeda negro se detuvo en seco al ver a Ikki. Su expresión fue de furia, pero se contuvo al cruzarse de brazos, escupir un espeso gargajo al suelo y de paso pisar una lata..

ㅡ Un poco tarde, ¿no te parece Fenix? ㅡ el acento de andrómeda negro era fuerte, poseía una voz ronca que desentonaba con su imagen del pequeño Shun diabólico ㅡ me pasé tres horas haciendo tu putísimo pastel…¿sabes qué? metetelo por el cu...

Ikki no cabía en su asombro. Ellos también habían sido revividos...y ahora estaban…

ㅡ Disculpa a Salak ㅡ dijo una voz calmada que llegaba a un costado, y que le pertenecía a otro Shiryu que no era Shiryu. ㅡ Se había esforzado mucho en hacer un pastel para ti, también decoró con cadenitas y fenixitos el lugar.

ㅡ Cierra el pico lagartija! ㅡ Salak se alejó, arrebatando de Fukuryu la canasta de provisiones para dirigirse a la cocina del sitio tras dar un portazo y gritar obscenidades nomás por que sí.

ㅡ No sabía que se llamaba Salak...ㅡ comentó Ikki, mirando al dragón negro que no era ciego.

Era al único que le recordaba el nombre: Shinadekuru. Era el más fuerte de ese grupito de clones malogrados.

Shinadekuru vestía bata blanca de doctor. Ikki se dió cuenta que este tenía las manos llenas de sangre y que, mientras hablaba con él se que limpiaba con un trapo blanco. Ikki chasqueó la lengua.

ㅡ Así que a esto se dedican…. ¿Eres una clase de traficante de órganos.?

ㅡ En realidad ese soy yo ㅡ otra voz, ahora perteneciente al cisne negro, el insufrible filándes quien al llegar, cargaba varias cajas refigerantes con contenido sospechoso. ㅡ Deja te explico : Shinadekuru, atiende la clinica para los que no pueden ir a un hospital normal. Yo consigo material de ayuda.

Ikki se preguntaba si conseguir ese material de ayuda, no incurría en un delito grave. Pero el patito dark - llamado Jido - le sacó de dudas al mencionar que lo conseguía en la morgue clandestina o lo robaba de hospitales

"Al menos no de algún asesinado"

Fukuryu, el Dragón Negro ciego, guió a Ikki por las instalaciones de la bodega-almacén-clínica-comedor.

Ahí le explica lo que sucedía: Que todos ellos también han sido resucitados. Todo con la condición de   “portarse bien”.

"Nada fácil para nosotros, que ya estamos echados a perder" añadió el cisne Negro Jido."Ya no podemos integrarnos a la sociedad..."

Lo intentaron, ahora a su modo.

 Cuando eran niños había llegado a la isla de la muerte acusados de delitos graves. Ikki sabía que no, que solo servirían para saciar el apetito sanguinario de Guitly. Ese infeliz, si que los había roto más. Ikki apenas recordaba sus nombres. Incluso ellos mismos no lo sabían.

 Así que decidieron nombrarse igual para todos: Los crétinos.

 Claro que dicho de diferente forma.

ㅡ ¿Que significa  A.P.L.M.J.E.L.J ? ㅡ le pregunto a Fukuryu, el único con nombre “normal” de todos, y eso lo sabían por que lo tenía tatuado en la nalga.

Antes de que contestara el dragon negro, interrumpió el último "cretino".

ㅡ Significa Asociación Para Los Más Jodidos Entre Los Jodidos. ㅡ este sí que no se parecía nada a Seiya. Cabello blanco, moreno y ojos rojos. Parecía el pandillero del grupo. Ikki levantó una ceja al escuchar el significado de las letras, pensando que quizás era una broma...pero no, seguramente era idea de quien estaba frente a el, quien por cierto, tenía una escoba y cubetas cargando consigo ㅡ Ritahoa Phoenix. Por si se te ha olvidado, así se llamaban tus sombras.

Los fenix negros originalmente eran cinco. Tampoco sin nombres. A todos los llamaban Ritahoa. ¿Qué sería de ellos?

A diferencia de los demás, Kenuma, el pegaso negro, si abrazo a Ikki. Ninguno de los demás se atrevió. También le acarició las nalgas y las palmeó antes de que Ikki lo calcinara vivo.

ㅡ Todos queriamos hacerlo antes! ㅡ rió, no sin antes darle un besito en la mejilla al callado de Fukuryu, quien solo negaba con la cabeza y se aguantaba la risa ㅡ Sigueme, ya debe estar listo. Tu Pastel.  Salak dirá que lo encontró en la basura y que esta envenenado. Pero en realidad lo hizo el y sabe no tan asqueroso. Trata de no criticar la limpieza del lugar, vienen muchos drogadictos, ¿sabes lo que es limpiar sus cosas cuando los encerramos para desintoxicación?.

Ikki se carcajeó. Y asintió al pegasito negro que, por alguna razón, empezo a antojarsele.

Entraron al comedor donde estaba preparado un banquete apresurado y un pastel enmedio de la mesa.

ㅡ Lo encontré en la basura y tiene veneno ㅡ anunció el Shun diabolico, con rencor en su voz, pero tambien ansioso y nervioso. Salak en el fondo, se parecia un poco a Shun : siempre quería quedar bien con Ikki.

Jido, el patito negro, rodó los ojos, mientras que le colocaba velitas al pastel que aparentaba ser de chocolate ...o de lodo. Nadie sabía.

Ikki sopló las velitas de su pastel y comió un poco.

 ㅡ Es el mejor veneno que he probado.

Salak suspiró, satisfecho. Los cretinos, rieron, brindaron y celebraron el cumpleaños tardió de Ikki, de quien siempre estaran agradecidos y a quien siempre seguirán. No solo por que era el más fuerte y ahí se regían por ello. Sino por que fue quien los sacó de ese infierno. Y fue por el, quien decidieron intentar, ser mas que crétinos.

***




[b]Notitas de amor[/b]

 Ay! cuando salen tanto personajes no se que hacer jajaja.

Los nombres de los caballeros negros estan en el taizen.

*Shinadekuru : es “no vale nada” en japones, y es el dragón negro, su hermano es el unico con nombre normal:

* Fukuryu, significa dragon escondido. Ambos sobrevivientes de Polonia
* Jido: es cretino también, y es el cisne negro, es de filandia
* Ritahoa: es el fenix negro, significa gran cretino.
* Kenuma: tambien es cretino, el nacio en israel.

Al unico que no nombraron fue a Andromeda, por lo que usando google traductor, lo nombre Salak, que es cretino en turco jeje.



lunes, 29 de junio de 2020

~El color de tus ojos ~[OneSHot]



Radamanthys abrió los ojos lentamente, y al hacerlo su vista se perdió un instante en los cortinajes colgantes de esa cama que no era la suya. Aspiró profundamente, llenando sus pulmones con aire y con la conciencia aún adormecida por aquel su aroma envolviéndole. Tan único. Su perfume permanecería en su cuerpo y alma horas, y luego, fingirán - ambos - que aquello no había pasado.


- ¿Sabías que hablas mientras duermes?

La voz, suave, dulce y aterciopelada provenía de un costado, donde ella permanecía de espaldas sentada, mucho más interesada en su reflejo de aquel rico espejo que del hombre que recién despertaba.

- Dije algo interesante? - en respuesta ella movió la cabeza muy levemente, negando. Aunque en realidad, es que si había sido interesante escucharle balbucear su nombre un par de veces. Con deseo, con necesidad. Con odio. Sentimientos compartidos y que en su contradicción hacían aquellos encuentros tan placenteramente divinos, tan ardientes.

Radamanthys estiró su cuerpo a placer antes de enderezarse y volver a observarla hinoptizado, mientras que ella, indiferente cepillaba su largo y sedoso cabello color azabache.

La luz de tenue de la habitación permitían al juez observan la silueta de Pandora, sus redondeadas formas apenas cubiertas por un delgado manto negro. Se permitió sonreír cerrando los ojos, en un chiste privado consigo mismo. Se sentó en el borde de la cama, viendo distraído el desorden de sábanas y las marcas rojizas en su cuerpo. Pruebas irrefutables de lo bien que lo habían pasado.

Se vistió con calma, suspiró cuando encontró su camisa echa jirones. Aveces, pensaba, que ella lo hacía a propósito. No, sabía que era adrede.

"Maldita bruja.."

El movimiento constante que Pandora hacía se detuvo abruptamente. Curioso, alzo la mirada. Como una bella escultura de marmol, muy quieta, Pandora perdida en sus recuerdos veía un punto al vació, completamente ausente.

No, comprendió, Pandora veía insistentemente un florero con rosas rojas que estaban en una mesita al centro de la habitación. Era curioso, pensaba, ella no parecía ser el tipo de chica que le gustaran las rosas. No era de ningún tipo, era única.

Como si estas notaran el peso de la mirada de la chica, las rosas empezaron, muy lentamente a secarse y morir. Ahora que lo reflexionaba Wyvern, nada en aquel castillo estaba con vida. Nada de lo que estaba cerca de esa mujer, fiel a su titulo como hermana de Hades.

¿Por qué la insistencia de traer siempre flores a su habitación?.

- Rojas... - murmuró.
- Hum.?
- No, nada - se levantó, dejando el peine en su lugar, caminando hacía aquel florero con las rosas podridas. Ni siquiera tuvo que extender la mano cuando estas se volvieron polvo.

Radamanthys seguía observándole, expectante. Esperando algo que nunca llegó, que nunca se dijo. Más bien, fue ella quien, gracilmente se movió hacía el juez del infierno, con aquel rostro pálido que no reflejaba ninguna emoción, pero que al verle dolía de tan hermoso, de tan perfecto.

- Dime, Radamanthys... - llegó frente a el, quien permanecía sentado en la cama y con una mano a su mentón, le obligó a verle - ...¿de que color son tus ojos?...

Con su habitual rudeza, el separó sus heladas manos de su rostro, sosteniendo sus pequeñisimas muñecas. Podría romperle la mano con un solo apretón, lo sabía. Incluso en aquel momento, sus manos parecían tan frágiles como las alas de una mariposa. Pero al mismo tiempo eran frías, poseía la frialdad que llegaba a su cuerpo por medio de sus manos acompañado de una rigidez que reconocia como el rigor mortis. La soltó.

- Son rojos..?

Ahora era ella quien lo contemplaba, aquel fiero y masculino rostro, a aquellos ojos tan relampagueantes como el mitico wyvern que el representaba. Ella en cambio, poseía los ojos del mismo color de las surplices de los espectros, pero al mismo tiempo eran, como dos pozos de noche infinitas, tan remotamente profundos que inexorablemente quien se atrevía a contemplarlos eran engullidos por estos.

- No los ves? - y el tan acostumbrado a doblegar a las personas más recalcitantes no podía con aquella su mirada, sintiendo como su voluntad cedia como agua en un colador.

- Aunque me dijeras, no podría recordarlo...- murmuraba, desapasionada.

Ella solo podía ver un triste mundo color gris.

¿A que te refieres?, quizó preguntar, pero su voz y sus dudas fueron acallados cuando ella empujó su cuerpo de nuevo a la cama, demandando obediencia, robando caprichosamente los besos de aquel hombre que ella tanto detestaba. Que tanto necesitaba.

Algún día, pensaba, deslizando su hombria dentro de ella, ella descubriría de que color eran sus ojos. Aunque suponía que eran del color del fuego, el fuego que sentía ahora en su interior y que era el único instante en que se sentía......

Viva

***

Fin

***

Este fue mi primer fic en la vida :c. 
Espero corregirle un poco ya que solo lo copie y pegue XD


~30 DDRABLE~ *Silver Fics*

Día 1: GUÍA


ー Como parte de su entrenamiento, deberían convertirse en maestros. Ser maestro es guiar a los caballeros de un nivel más bajo, cuidarlos. Ellos deben confiar en sus superiores, respetar la cadena de mando. Y sobre todo, conocerlos.

La reacción de cada uno de los caballeros dorados fue diversa. Máscara de Muerte gruñó, Afrodita rodó los ojos y Shura suspiró pesadamente. Ninguno estaba muy contento en convertirse en niñeros. La orden de plata era un grupo unido entre ellos, pero ajenos a los de la élite. Que eran ellos.

 La arrogancia era el punto débil de ellos, y era por esa razón que el patriarca les asignó dicha tarea. No tenían otra opción más que obedecer. A cada uno se les otorgó un caballero plateado.

 ー Can Mayor ー leyó Shura de capricornio, serio como era.
 ー Perros de caza. ー siguió Afrodita haciendo una mueca de asco.
ー Cerberus...ー bufó Mask y tras una sola risita añadió ー Nos tocaron puros perros sarnosos. 

Quedaron en silencio, viendo las asignaciones, con esa misma cara de malhumor de cada uno. Shura recordó cuando llegó al santuario y Aioros fue asignado para guiarlo en su entrenamiento. Mask conoció a Dante de Cerberus cuando era un niño gordinflón con una insaciable hambre y ganas de golpear todo lo que veía.

Pronto, Dante se convirtió en el maestro de las cadenas con mazas de pinchos, pero no precisamente por ayuda de Mask.

 Afrodita por su lado se llevó una buena impresión de un pequeño niño danés, que se ganaba la vida timando a la gente y saliéndose con la suya.

Dirigirle era fácil, solo tenía que tener pensamientos claros y Asterión obedecía. Si quería un té o que la basura se tirara, solo tenía que pensarlo; Asterión ya tenía todo listo.

 “Largo, ve a un lugar concurrido y trata de filtrar cada pensamiento” indicaba mientras atendía sus rosas venenosas .

 Asterión obedecía y terminaba con dolor de migraña.

 Shura por su lado, no tenía ni idea que hacer con Sirius, el perro alemán. A quien encontró viviendo en un cementerio, cuidando las tumbas. Un niño flaco, narigón.. No parecía tener ninguna habilidad especial. Ni física ni social.

 De cierta manera a Shura le agradaba eso, asi no recordaba a Aioros quien poseía una radiante personalidad, fuerte, atrayente...cautivadora.  Su admirado Aioros, siempre idealizado por el. ¡Que torpe había sido!.

. Sirius no se parecía nada en Aioros…excepto por la forma en que el can mayor lo veía:  Con devoción. Con amor.

 Solo habían sido tutores por un poco tiempo, solo enseñandoles lo básico para su verdadero entrenamiento.

Solo guiando el sendero que en adelante tomarían, Aún así, cuando los tres dorados se reunían, solían hablar , orgullosos, de sus “cachorros” los perros de plata.

 ****
FIN


 Notitas: Esta basado esto en varios arts vistos en privx, donde, por algun motivo, los dorados termina adoptando a cada uno "un perro" de plata. jeje. Me gusto la idea, y aunque las pocas palabras no me lo permitieron mucho, quería pasmas esa idea en un pequeño fic jeje.. ejemplo de doujini :

https://www.pixiv.net/member_illust.php?mode=medium&illust_id=39581155